GT-1000 de Boss para 2018

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Muchos cambios en este nuevo procesador, todo parece apuntar a una nueva era, un cambio sonoro y de identidad.

Además de agregar un cero… la nueva pedalera de Boss usará la tecnología AIRD (Augmented Impulse Response Dynamics –Respuesta de Impulso dinámico mejorada–) la cual jubila a la antigua COSM y usará algoritmos presentes en el DD-500, MD-500 y RV-500.

Definitivamente trata de competir en el segmento de mercado de la Helix de Line 6, la AX8 de fractal, Headrush y otras más. Su precio estará en USD$1000

Tiene 10 pedales y la idea de las luces leds multicolor parece buena

Además Boss asegura que es un pedal muy bueno para en vivo o en estudio, cuenta con salidas balanceadas y trabaja a una velocidad de sampleo de 32 bits coma flotante y 96 kHZ.

Pesa alrededor de 3.5 kilos, así que un kilo menos es buena propuesta, la idea de incluir pedales gracias a los 2 loops resulta atractiva, y con la edición vía Bluetooth vía BOSS Tone Studio podamos editar las principales funciones desde un smartphone o tablet iOS/Android.

 

 

  • Nuevo DSP especialmente desarrollado por BOSS para aplicaciones musicales trabajando a 32-bit AD/DA y resolución de 96 kHz
  • Los amplificadores y efectos se pueden enrutar en numerosas combinaciones serie/paralelo
  • Interface de usuario mejorada gracias a la gran pantalla LCD retroiluminada
  • 6 potenciómetros/conmutadores a los que se les puede asignar diferentes funciones
  • 10 pulsadores de pie con indicadores LED y un pedal de expresión. Todos ellos totalmente configurables para múltiples funciones
  • Looper con grabación de 38 segundos en mono y 19 en estéreo
  • Afinador con dos modos de mostrar la información y posibilidad de funcionar en mono o polifónico

Conexiones:

  • Entrada de guitarra
  • Salidas estéreo de Jack y XLR (A cada una podemos asignarle la señal que queramos)
  • Salida de auriculares
  • 2 bucles de efectos
  • Varias salidas para controlar funciones de un amplificador y para dos pedales de expresión externos
  • USB Audio para edición y grabación con ordenador
  • MIDI in y out
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Convocatoria de la Casa de la música mexicana

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Con la finalidad de investigar enseñar, difundir y preservar la música popular mexicana en todas sus manifestaciones, se creó en 1990 la Casa de la Música Mexicana “Mtro. Daniel García Blanco”, espacio en el que jóvenes y adultos pueden ampliar sus conocimientos sobre la música popular mexicana.

Además del museo de sitio que posee y en el que se muestra una colección de instrumentos musicales, los interesados pueden participar en el Curso Anual 2018 y prepararse como Ejecutante Instrumentista en el contexto de la música popular mexicana (taller libre) que dará inicio el 26 de febrero.

Esta opción incluye el taller de instrumento (y hasta 2 talleres, uno obligatorio y otro opcional), así como las materias de solfeo y teoría musical en los siguientes instrumentos:  guitarra, jarana y requinto jarocho, arpa jarocha, salterio, violín popular, violín huasteco, mariachi antiguo y actual, bajo eléctrico, contrabajo, trompeta, clarinete, saxofón, canto popular, acordeón, armónica, teclado, marimba, batería y percusiones.

Para quienes deseen inscribirse se realiza un pago único por todo el año de $5000 y en pago de contado y se condonan todas las colegiaturas mensuales del ciclo escolar (válido hasta el 30 de marzo de 2018 y exclusivo para alumnos de nuevo ingreso), aunque también hay otras opciones de pago que pueden ser consultadas en el portal web de la escuela (www. http://casamusmex.com) que se ubica en la calle de Francisco González Bocanegra número 73, en Peralvillo, Colonia Morelos, CP. 06200 de la Ciudad de México.

Los requisitos para inscribirse son: ser mayor de 15 años, sin límite de edad. Contar con certificado de secundaria terminada. Asistir a las pláticas de inducción del 20 al 23 de febrero. Realizar el pago de cuota por inscripción y entregar comprobante de depósito y presentar copia de los siguientes documentos en las oficinas: acta de nacimiento, CURP, comprobante de estudios, comprobante de domicilio y tres 3 fotos tamaño infantil.

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¿Cómo logré no escuchar Despacito?

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Antes de presentar este texto quiero comentarles qué me llevó a esto:

  1. Creo definitivamente que la industria musical no presenta nada para personas como yo; soy músico y normalmente la música que me interesa no está presente en la radio comercial, no es parte de videos virales en internet y no pasa por televisión ni abierta ni de paga (la cual ya no veo debido a Netflix).
  2. Soy un ermitaño digital; no sé cómo describir esto pero trabajo en casa y uso el servicio de Spotify gratuito y aún así nunca se me presentaron promocionales (creo yo) con la canción en cuestión. Por otro lado, no salgo mucho a antros, cosa de la edad seguramente; y aunque toco regularmente nunca pusieron esa canción; eso ayudó bastante.
  3. No ha sido fácil, navegando por Facebook era impresionante la cantidad de gente publicano el video o la letra y yo no dando click a ver; porque han de saber que tengo mi cuenta con reproducciones automáticas deshabilitadas; YouTube por su parte creo que nunca lo vi en mi feed o sugerencias pues.
  4. Tal vez tuve mucha suerte, hay clases de zumba de lunes a viernes cerca y escucho para mi desgracia sus canciones, pero fuera de eso no hay ambulantaje o perifonéo por donde habito, así que voy de gane ahí.

Por lo tanto, ni siquiera sé si la canción en cuestión es buena o no lo es, y tal vez hasta la haya escuchado… pero ahí radica uno de mis puntos. Todo este escrito surgió porque un buen amigo me envió un WhatsApp el 11 de junio de 2017 con la letra y un monito bailando y al final decía: “no te hagas, la estabas cantando” y no. No la estaba cantando en mi mente. Contesté su mensaje diciéndole que no la había escuchado, a lo cual él me contestó un “Ay ajá” en un tono de “que mamón” pero en verdad la letra no causaba impacto en mí.

Después de ese acontecimiento, creo que me di cuenta que podía escapar de escucharla; ya saben como un acto un tanto rebelde de la masificación de los medios.

Obviamente tuve que alejarme de las sugerencias y versiones que salieron, como la metalera y el video italiano de los 3 chavos en su automóvil que decía algo como estar hartos de Despacito pero creo que al final la acaban cantando. Además de la infinidad de referencias en una que otra serie, vamos de que es un efecto masivo lo es.

En la escuela donde trabajo tampoco la pusieron, tal vez porque tienen música viejita para los eventos escolares, que no son muchos; en clase de música ponemos música relevante a la clase y tocamos, y no hay gente con música en altavoz. Cabe mencionar que uso transporte público sin nada que reportar al caso.

En casa no escuchamos juntos música, cada quien en sus espacios laborales, y cuando viajamos en auto por mi parte escucho radio pública: IMER, Radio UNAM e Ibero. Mi esposa escucha radio comercial pero no actual más que en espacios de noticias; así que cuando le comenté ella tampoco estaba interesada en hacerlo.

Aquí va algo importante: conozco la industria de la música y más allá de eso Debo conocerla; es decir, creo entender de negocios de la música, además de que como compositor y arreglista pueden pedirme “algo parecido a” o un “sound alike” lo cual implica estudiar el tema o género y sacar generalidades sonoras. Entonces, corrí con suerte (si pienso en términos de $$$ no 😉 de que no me pidieran hacer algo así.

¿qué determina que una de esas canciones sea tan pegajosa? o mejor dicho ¿quién determina que una canción sea tan pegajosa?

Las disqueras grandes ponen mucho dinero para que sus canciones estén sonando constantemente en medios, en estaciones de radio como digital 99.3 FM de la ciudad de México una canción llega a sonar 5 veces o más en una hora; esa repetición va directamente con la idea de que se pegue. Si agregas que te la van a poner en el antro, en las fiestas y demás, la exposición a estos temas puede volverse totalmente sobresaturada. En redes sociales van desde lo que comparten tus amigos hasta los anuncios pagados. Es decir, es difícil escaparse de no escucharla. A algunos les gustará genuinamente y la pondrán a los cuatro vientos, a otros les dará igual, otros por ser aceptados la escucharán, otros la soportarán y otros no podrán escapar de ella.

Platicando con otro amigo me comentó que en el video salen una chavas muy buenas, lo cual no lo dudo pero entonces agregamos otro factor que no tiene nada que ver con la música y que ayuda a la difusión: todos los espectadores calenturientos también tienen algo que ver, algo visual y también por ahí son capturados, muchos de ellos imitarán o reproducirán esas conductas con tal de suponerse inmersos en ese tipo de vida, piensan que así conseguirán mujeres…

Las opciones son muchas, la exposición entre promocionales pagados y las replicas son innumerables, es muy difícil escapar de esta avalancha de impactos. De hecho, sería un iluso pensar que podré escapar de su exposición, en algún momento la escucharé pero ¿qué tal si ya lo hice y no lo sé?

A mediados de agosto estábamos comiendo en un pueblo de la Ciudad de México (sí, todavía hay) y platicando con mi cuñada le comenté que no la había escuchado, ella por su parte como buen familiar, quiso arruinarme el momento diciendo posteriormente que se escuchaba a lo lejos, lo cual me hizo preguntarme cómo una canción tan pegajosa no llamaba mi atención; si realmente es la sobreexposición al tema lo que causa la adicción ¿es buena la canción o es solamente un efecto mediático?

Sé que suelo ser inmune a la publicidad, bueno… menos a la de instrumentos y producción musical; pero en general se me hace muy molesto que te ofrezcan visualmente o auditivamente tantas tonterías que uno no quiere. Trato de ir esquivando sus ofertas y provocaciones y posiblemente mucha de la música comercial se me resbale y no la escuche, es decir, cuando a lo lejos escucho algo que no me atrapa, lo interpreto como ruido y dejo de poner atención.

Sé que terminaré escuchándola, pero también creo que debo hacerlo, a final de cuentas la canción no tiene la culpa de volverse un hito, y tal vez me esté perdiendo de algo muy bueno o tal vez no.

Me iré armando de valor para escucharla realmente, la pondré en mi estudio, en mis monitores con la mejor calidad posible, sin imágenes que distraigan y podré tener un juicio sobre ella. Pero por lo pronto, mejor escucharé mi recomendación semanal y alguno que otro de mis temas preferidos.

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Reseñas de equipo para músicos