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Mensaje del editor o director para los visitantes, seguidores y suscriptores sobre noticias de la revista y temas que contiene la revista en ese número.

¿Cómo logré no escuchar Despacito?

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Antes de presentar este texto quiero comentarles qué me llevó a esto:

  1. Creo definitivamente que la industria musical no presenta nada para personas como yo; soy músico y normalmente la música que me interesa no está presente en la radio comercial, no es parte de videos virales en internet y no pasa por televisión ni abierta ni de paga (la cual ya no veo debido a Netflix).
  2. Soy un ermitaño digital; no sé cómo describir esto pero trabajo en casa y uso el servicio de Spotify gratuito y aún así nunca se me presentaron promocionales (creo yo) con la canción en cuestión. Por otro lado, no salgo mucho a antros, cosa de la edad seguramente; y aunque toco regularmente nunca pusieron esa canción; eso ayudó bastante.
  3. No ha sido fácil, navegando por Facebook era impresionante la cantidad de gente publicano el video o la letra y yo no dando click a ver; porque han de saber que tengo mi cuenta con reproducciones automáticas deshabilitadas; YouTube por su parte creo que nunca lo vi en mi feed o sugerencias pues.
  4. Tal vez tuve mucha suerte, hay clases de zumba de lunes a viernes cerca y escucho para mi desgracia sus canciones, pero fuera de eso no hay ambulantaje o perifonéo por donde habito, así que voy de gane ahí.

Por lo tanto, ni siquiera sé si la canción en cuestión es buena o no lo es, y tal vez hasta la haya escuchado… pero ahí radica uno de mis puntos. Todo este escrito surgió porque un buen amigo me envió un WhatsApp el 11 de junio de 2017 con la letra y un monito bailando y al final decía: “no te hagas, la estabas cantando” y no. No la estaba cantando en mi mente. Contesté su mensaje diciéndole que no la había escuchado, a lo cual él me contestó un “Ay ajá” en un tono de “que mamón” pero en verdad la letra no causaba impacto en mí.

Después de ese acontecimiento, creo que me di cuenta que podía escapar de escucharla; ya saben como un acto un tanto rebelde de la masificación de los medios.

Obviamente tuve que alejarme de las sugerencias y versiones que salieron, como la metalera y el video italiano de los 3 chavos en su automóvil que decía algo como estar hartos de Despacito pero creo que al final la acaban cantando. Además de la infinidad de referencias en una que otra serie, vamos de que es un efecto masivo lo es.

En la escuela donde trabajo tampoco la pusieron, tal vez porque tienen música viejita para los eventos escolares, que no son muchos; en clase de música ponemos música relevante a la clase y tocamos, y no hay gente con música en altavoz. Cabe mencionar que uso transporte público sin nada que reportar al caso.

En casa no escuchamos juntos música, cada quien en sus espacios laborales, y cuando viajamos en auto por mi parte escucho radio pública: IMER, Radio UNAM e Ibero. Mi esposa escucha radio comercial pero no actual más que en espacios de noticias; así que cuando le comenté ella tampoco estaba interesada en hacerlo.

Aquí va algo importante: conozco la industria de la música y más allá de eso Debo conocerla; es decir, creo entender de negocios de la música, además de que como compositor y arreglista pueden pedirme “algo parecido a” o un “sound alike” lo cual implica estudiar el tema o género y sacar generalidades sonoras. Entonces, corrí con suerte (si pienso en términos de $$$ no 😉 de que no me pidieran hacer algo así.

¿qué determina que una de esas canciones sea tan pegajosa? o mejor dicho ¿quién determina que una canción sea tan pegajosa?

Las disqueras grandes ponen mucho dinero para que sus canciones estén sonando constantemente en medios, en estaciones de radio como digital 99.3 FM de la ciudad de México una canción llega a sonar 5 veces o más en una hora; esa repetición va directamente con la idea de que se pegue. Si agregas que te la van a poner en el antro, en las fiestas y demás, la exposición a estos temas puede volverse totalmente sobresaturada. En redes sociales van desde lo que comparten tus amigos hasta los anuncios pagados. Es decir, es difícil escaparse de no escucharla. A algunos les gustará genuinamente y la pondrán a los cuatro vientos, a otros les dará igual, otros por ser aceptados la escucharán, otros la soportarán y otros no podrán escapar de ella.

Platicando con otro amigo me comentó que en el video salen una chavas muy buenas, lo cual no lo dudo pero entonces agregamos otro factor que no tiene nada que ver con la música y que ayuda a la difusión: todos los espectadores calenturientos también tienen algo que ver, algo visual y también por ahí son capturados, muchos de ellos imitarán o reproducirán esas conductas con tal de suponerse inmersos en ese tipo de vida, piensan que así conseguirán mujeres…

Las opciones son muchas, la exposición entre promocionales pagados y las replicas son innumerables, es muy difícil escapar de esta avalancha de impactos. De hecho, sería un iluso pensar que podré escapar de su exposición, en algún momento la escucharé pero ¿qué tal si ya lo hice y no lo sé?

A mediados de agosto estábamos comiendo en un pueblo de la Ciudad de México (sí, todavía hay) y platicando con mi cuñada le comenté que no la había escuchado, ella por su parte como buen familiar, quiso arruinarme el momento diciendo posteriormente que se escuchaba a lo lejos, lo cual me hizo preguntarme cómo una canción tan pegajosa no llamaba mi atención; si realmente es la sobreexposición al tema lo que causa la adicción ¿es buena la canción o es solamente un efecto mediático?

Sé que suelo ser inmune a la publicidad, bueno… menos a la de instrumentos y producción musical; pero en general se me hace muy molesto que te ofrezcan visualmente o auditivamente tantas tonterías que uno no quiere. Trato de ir esquivando sus ofertas y provocaciones y posiblemente mucha de la música comercial se me resbale y no la escuche, es decir, cuando a lo lejos escucho algo que no me atrapa, lo interpreto como ruido y dejo de poner atención.

Sé que terminaré escuchándola, pero también creo que debo hacerlo, a final de cuentas la canción no tiene la culpa de volverse un hito, y tal vez me esté perdiendo de algo muy bueno o tal vez no.

Me iré armando de valor para escucharla realmente, la pondré en mi estudio, en mis monitores con la mejor calidad posible, sin imágenes que distraigan y podré tener un juicio sobre ella. Pero por lo pronto, mejor escucharé mi recomendación semanal y alguno que otro de mis temas preferidos.

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Especial de grabación

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Sin duda, grabar es una de las mejores formas de compartir música actualmente, desde quemar un CD hasta distribuirlo por internet y venderlo, este proceso pero puede llegar a ser un gran dolor de cabeza porque… siendo sinceros no es lo mismo tocar que grabar y muchas veces no sabemos qué estamos haciendo, pero con unos sencillos pasos podrás plasmar un poco de esa buena música que traes dentro.

 

Este especial esta diseñado para músicos, nuestros amigos ingenieros en audio sentirán que nos estamos metiendo en sus terreno, pero la verdad es que trabajando un poco en su área podremos comprenderlos y planear mejor cuando los visitemos en sus estudios.

 

Hemos preparado unos brevísimos tutoriales sobre los instrumentos más comunes que podrás grabar en casa y los iremos desarrollando más a fondo en los números siguientes.

 

Así que sírvete un café y a darle a la grabada.

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Número 20

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Estimados amigos, es para mí un placer anunciarles el nuevo número de artist MX, estamos en una excelente racha y les traemos entrevista con el grupo abridor del Eurojazz: Amsterdam Saints; nuestra selección del mejor equipo para este 2013 (hay varias cosas que los volverán locos) y además en Soundtracks Impresos Édgar A. Mora nos cuenta de lo bueno que toda tu ropa sea negra, una escrito sobre Ojos llenos de sombra de Raquel Castro, el cual nos llevará a un viaje gótico y noventero. También reseñamos el micro AT2005USB que tendrás que escuchar y un par de audífonos.

 

Así que a darle.

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